
a las personas hay que alimentar a los animales. Para conseguir un peso de matanza de 110 kg, por ejemplo, una cerda en Estados Unidos consume unos 275 kg de maíz y 45 kg de harina de soja. La carne al pormenor de ese animal proporcionaría a una persona las 2.200 calorías mínimas diarias que recomienda la ONU durante unos 49 días. Si esa misma persona comiera directamente el maíz y la harina de soja, tendría suficiente alimento para mas de 500 días". (revista "National Geographic España"; n°4, Octubre 1998).
Esto sucede porque los cereales no pueden ser convertidos en proteína animal de una manera eficiente, por tanto, se producen pérdidas.
Se estima que por cada hectárea de tierra, los cereales otorgan 5 veces más proteínas que la carne, y hasta 15 veces más se puede obtener si se cultivan hortalizas. Un terreno cultivado con plantas y cereales que alcanza para alimentar a 12 personas, sólo alcanzaría para una persona si ese terreno se destinase a un animal.
Sobre la base de un estudio del profesor Peter Ulvi, miembro de la FAO y en el marco del Programa Contra el Hambre, se detalla como una dieta vegana y vegetariana pueden alimentar a un número mucho mayor de personas, en contraposición de una dieta omnívora:
- Basándose en una dieta vegana se puede alimentar a 6.3 billones de personas.
- En una dieta vegetariana, de la cual el 15% de las calorías son de origen animal, se puede dar de comer a 4.2 billones de personas.
- En una dieta omnívora, en la cual el 25% de las calorías son de origen animal sólo se puede alimentar a 3.2 billones de personas. Es decir, un poco mas de la mitad de las personas que se podría alimentar con una dieta vegana.
Ahora bien, descontando a la población vegana del mundo, queda un número bastante importante de personas, dentro de las cuales puedes estar tú, que deberán elegir entre una alimentación sana de origen vegetal o definitivamente arrasar y acabar con los recursos naturales del planeta y fomentar a que sigan existiendo personas que mueren de hambre por generaciones.
No basta con una supuesta "solidaridad" donando un par de pesos anuales a instituciones religiosas o de otra índole que, se supone, intentan erradicar el hambre del mundo. Hay que atacar el problema de raíz. Solidaridad no significa sólo regalar dinero, debes cambiar tu modo de vivir hasta en el aspecto más mundano, como comer o vestir (entre tantos otros), para poder así, finalmente, desenvolvernos lo mejor posible tanto con los animales como con los humanos. Te invitamos a reflexionar (algo que hacemos cada vez menos) y a discernir si la vida que hasta ahora llevas es la adecuada para la humanidad, los animales y el medio ambiente.