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La Transición:
¿Cómo hacer la transición hacia una dieta Vegana?

"Para la mayoría de los seres humanos, especialmente los de las modernas comunidades urbanas o de la periferia, la forma de contacto más directa con los animales no humanos se produce a la hora de las comidas: nos los comemos. En este simple hecho está la clave de nuestras actitudes hacia otros animales y también de lo que cada uno de nosotros podemos hacer para cambiarlas." (Peter Singer, en su libro "Liberación animal" )

Hoy en día elegir una dieta basada en vegetales no tiene nada del otro mundo. El mercado nos ofrece una variedad inimaginable de productos que nos facilitan hacer la transición. Lo que pasa, es que la mayoría de estos artículos alimenticios no son conocidos por el común de la gente; de hecho, muchos(as) de nosotros(as) estábamos en las mismas condiciones en la que estás tú ahora: una completa ignorancia respecto a las implicancias éticas y nutritivas de nuestra alimentación. En esos días, ni siquiera se nos pasaba por la cabeza la existencia de "carnes 100% vegetales" o del queso de soja tofu.

No fue hasta que por tal cual motivo (algunos(as) nos contó algún amigo(a) o familiar, u otros(as) nos enteramos a través de internet. como lo estas haciendo tú ahora), descubrimos la verdad que albergaba un sangriento trozo de carne animal. Desde ese día cambio la concepción de nuestra alimentación.

Así fue como comenzaron a aparecer una serie de situaciones inesperadas para nosotros. El menú se hizo muchísimo más variado, ya no era el aburrido y rutinario "bistec con arroz" o "puré con vienesas", ahora la mesa se veía colorida y fresca, sin olores putrefactos y cadáveres grasosos. Las ensaladas y las frutas refrescaban nuestras comidas; las tortillas de verduras se hicieron más comunes; los clásicos "porotos con rienda" entibiaban los fríos inviernos; Los fideos con salsa y carne de soja fueron el placer del día; desayunos cargados de dulces frutas, tostadas con mermelada o panecillos con palta y tomate; aparecieron las leches vegetales , como la leche de soja; a la hora de once, deliciosos sándwich de seitan (bistec de gluten) con palta, lechuga, tomate y mayonesa de soja; sabrosos dulces hechos sin huevo ni leche animal, como queques, tartas con fruta, helados, galletas, palomitas de maíz, frutos secos confitados, caramelos, leches vegetales con plátano, chirimoya o frutilla, etc.,etc.,etc.

De repente ¡OH!, los vegetarianos/veganos no comen solo lechuga, hay una variedad infinita de comidas para realizar en cualquier época del año y a la hora y momento que sea.
Pero las sorpresas no terminaban... Nos dimos cuenta que ahora ir al baño era una actividad común durante el día producto de la fibra que estábamos consumiendo, por fin le estábamos diciendo adiós al desagradable estreñimiento.

Comenzamos a fortalecer nuestro sistema inmunológico, ahora casi no nos enfermamos y somos muchísimo menos susceptibles a enfermedades letales como el cáncer o los infartos.
Algunos(as) mejoramos nuestro IMC (Índice de Masa Corporal); otros(as) mejoraron su capacidad física y mental en sus actividades diarias; otros(as) su rendimiento físico en actividades deportivas; y así sutiles cambios que no esperábamos que tuviesen relación con lo que comíamos.

Una de las sorpresas más agradable e importante de todas, fue que ¡UNA DIETA BASADA EN VEGETALES ES ECONÓMICAMENTE LA MÁS BARATA DE TODAS!

Con el mismo dinero que invertía en comprar un kilo de carne vacuno ($ 3.000 aproximadamente, y en algunos lugares aún más cara), ahora podía ir a una vega o feria cercana y comprar muchísimos productos más: frutas, verduras, legumbres y cereales. Si bien ese kilo de carne vacuno nos duraría el almuerzo, estos productos vegetales podrían alimentarnos por unos 2 días, o incluso más. Agréguele ahora lo que usted gasta en fiambres (pate de algún animal, vienesas, hamburguesas, etc.) y quesos para el desayuno u once, unos $2.000 por lo bajo. Con ese mismo dinero podemos comprar sin problemas leche de soja, queso tofu y alguna margarina 100% vegetal.
Pero, el que se lleva el record en economía, es la carne vegetal de soja. El kilo de este producto bordea en los $1.500, sin embargo, con este kilo podría elaborar sin problemas, por ejemplo, unas 35 hamburguesas por lo bajo. Sencillamente ¡Increíble!

Podríamos seguir y seguir demostrando lo muchísimo más económico que es alimentarse en base a vegetales, pero tenemos que seguir avanzando.

Por último, la sorpresa más valiosa de todas, fue conseguir estar en coherencia ideológica con nuestra rabia e impotencia frente al maltrato de animales en diversos aspectos: circos, zoológicos, tráfico de especies exóticas, corridas de toros, rodeos, experimentos en laboratorios, focas recién nacidas asesinadas por sus pieles, ballenas casi extinguidas producto de su caza indiscriminada, etc. No podemos decir: "aborrezco a esa gente que golpea inescrupulosamente a los elefantes en los circos", mientras nos estamos comiendo un sándwich de jamón . Seria como afirmar que estoy a favor de la igualdad de derechos entre seres humanos, pero tengo unos cuantos negros como esclavos a mi disposición.

"Sienten piedad, y se comen los objetos de su compasión." (Oliver Goldsmith). Así escribió el ensayista humanitario del siglo XVIII refiriéndose a estas personas.

De la idea a la praxis
¡Vamos a lo concreto!... ¿Cómo hacer la transición?

A continuación te entregaremos en 8 puntos algunas claves que provienen de nuestra propia experiencia para comenzar a hacer el cambio. Ten en cuanta que éstas son sólo recomendaciones , por lo tanto, no significa que tengas que seguirlas al pie de la letra.

  1. ¡Infórmate! Este punto es esencial. No sirve de nada que adoptes esta dieta sin saber de que se trata. Es primordial que conozcas lo mejor posible los argumentos ético-filosóficos y científicos que lo fundan. A nosotros no nos interesa que la gente haga este cambio porque esta de moda o porque se vean obligados a hacerlo. Queremos gente que elija voluntaria y concientemente este estilo de vida. Además, muchas veces te va a tener que tocar defender tu postura frente a tu familia, amigos(as) o quien sea; si queremos que se sume la mayor gente posible a este movimiento, nuestros argumentos tienen que ser verídicos y convincentes. Ya una vez bien informado(a), comienza lo importante: la praxis.
  2. El primer hábito que debes cambiar, se produce a la hora de las compras. Busca ferias o vegas cercanas a tu casa y designa un lugar en tu cocina especialmente para guardar la variedad de frutas y verduras que comenzarás a traer. Cuando vayas al supermercado, mini-market o almacén, busca los productos "alternativos" a los de origen animal. Ya es común encontrar la carne vegetal deshidratada (de soja ) en muchas partes, existen cientos de recetas que puedes preparar con este delicioso producto. Reemplaza las mantequillas por margarinas 100% vegetales y la leche animal por la leche de soja (Ades natural , por ejemplo) y prepárala igual como lo harías con la otra leche.
  3. Te recomendamos, ya que así lo hizo la mayoría de nosotros(as), que no adoptes la dieta vegana de inmediato. Es decir, que primero dejes solamente las carnes; por tanto, olvídate del vacuno, cordero, conejo, pescado, aves, cerdos, mariscos o cualquier otro animal. En resumen, primero debes pasar por una dieta ovo-lacto-vegetariana. ¿Por qué?, por dos razones: la primera es que es difícil que uno cambie tan radicalmente sus hábitos de un día para otro; la segunda, es para que tu organismo se vaya adecuando lenta pero seguramente a esta nueva dieta. Piensa que, después de todo, estuviste comiendo cadáveres y para desintoxicar tu cuerpo, tienes que hacerlo a través de un proceso.
  4. Hacerse vegetariano no significa que vas a tener que crear nuevas recetas. Para nada. Piensa en algunas comidas vegetarianas que ya preparas (como algún tipo de legumbre o tortilla de verdura) y ahora, piensa en recetas que preparas comúnmente en tu hogar, pero esta vez, vas a reemplazar la carne animal por Proteína Vegetal Texturizada (no te asustes por el nombre, este es el nombre "técnico" para denominar a las "carnes vegetales", como la carne de soja). Muchos guisos, estofados, sopas y acompañamientos pueden ser convertidos en platos vegetarianos con sencillos cambios. Como puedes darte cuenta, de este modo ya tienes un buen número de recetas vegetarianas en tus manos sin siquiera tener que "experimentar" en la cocina. aunque igual sería óptimo que poco a poco comenzaras a intentar elaborar las recetas no tan comunes para así aumentar la variedad de comidas y no hacer de la dieta vegetariana algo aburrido y rutinario.
  5. Una vez que ya haz incorporado la dieta vegetariana a tu vida y sientas que tu organismo la ha recibido perfectamente, depende únicamente de ti si quieres dar un paso más hacia el veganismo . Este proceso lo vas determinando tú. No te sientas obligado(a) a dar un paso más si aún no crees que es el momento. Eso solo te traería frustraciones y te hará pensar que una dieta vegana es sencillamente imposible. lo cual no es así. Por este motivo, mantente tranquilo(a), ya que no te darás ni cuenta cuando tu corazón y conciencia te digan: ¡Estamos listos para dar un paso más!
  6. Ya habituado(a) a una dieta ovo-lacto-vegetariana , podrías hacer lo que muchos(as) de nosotros(as) hicimos. No dejamos los huevos y los lácteos de inmediato, sino que preferimos dejar uno de ellos primero y el otro después. Es decir, primero podrías pasar por una etapa ovo-vegetariana y así consumir vegetales y huevos pero ningún lácteo; u optar por una dieta lacto-vegetariana y así consumir vegetales y todo tipo de lácteos pero nada de huevos o productos que los contengan. De este modo vas paulatinamente adaptando tu dieta al estilo vegano y no será tan "drástico" el cambio.
  7. Sin embargo, existe también un buen número de veganos(as) que no pasaron por el punto anterior y decidieron optar por la dieta vegana directamente desde una dieta ovo-lacto-vegetariana . Se dieron cuenta que podían dejar los huevos y los lácteos de un momento a otro sin ningún problema. sus corazones y conciencias ya estaban listas para dar el paso final. Quizás tú creas que estas personas hicieron algo que rozaba con lo imposible, pero la verdad no tiene nada del otro mundo. Lo que pasa es que cuando adoptas primero una dieta vegetariana y llevas un tiempo practicándola, te vas dando cuenta que cada vez utilizas menos los productos lácteos o huevos. Siendo vegetariano(a) un día decides preparar, por ejemplo, una "leche con plátano" pero esta vez utilizando leche de soja en vez de leche de vaca simplemente para ver "cómo queda", la sorpresa es inmediata: ¡Es igual de delicioso! U otro ejemplo, un día en vez de preparar los clásicos "huevos fritos", deseas probar el "tofu salteado con salsa de soja", la misma sorpresa: ¡Tiene la misma textura y un sabor exquisito! En efecto, después de todo esto, el(la) vegetariano(a) se da cuenta que estaba practicando una dieta casi vegana. Es entonces cuando decide dejar de consumir los huevos y los lácteos de una sola vez, ya que, después de todo, solo le faltaba ajustar unos pequeños detalles y listo: ¡Ya es un(a) nuevo(a) vegano(a) en el mundo!
  8. Este último punto es solo una pequeña ayuda para aquellos momentos en los que no te encuentres en tu hogar. Si estas en la casa de algún(a) amigo(a) o familiar y te invitan a comer, lo primero que debes hacer es comentarle sobre tu nueva dieta para así no tener que rechazar el plato una vez que ya esta servido, de este modo, puedes sugerir a tu amistad o familiar que sirva el plato tal cuál pero sin carne (en el caso de que seas vegetariano(a)) y tu mismo(a) puedes prepararte alguna ensalada para acompañar. Si ya eres vegano(a), lo más probable es que tu circulo cercano ya este enterado de tu postura respecto al uso de productos animales, por lo tanto, si te invitan a comer ya deberían tener claro qué servirte en el plato, si no es así, asegúrate de avisar antes de que preparen la comida o lleva tu mismo un menú hecho para ti, si éste es interesante puede que atraiga a tu entorno y se den cuenta que tu elección es muy sabrosa y nada de aburrida. Por otro lado, como lo más probable es que te pregunten ¿por qué elegiste esa dieta?, vas a tener una excelente oportunidad de difundir e informar a tus cercanos respecto a las implicancias éticas y nutritivas que tiene el producto animal servido en el plato de ellos(as). En este punto tenemos que hacer un importante alcance. Si estás junto a personas que ignoran el veganismo o vegetarianismo y quieres informarles de qué se tratan, siempre trata de buscar la forma menos agresiva de hacerlo tomando una posición que invite a esas personas a elegir el veganismo o vegetarianismo como la mejor dieta de todas, ya que lo que nos interesa de fondo es sumar el mayor número posible de personas a este movimiento. Estés donde estés, siempre habrá una opción para comer, incluso hasta si estas en una "completada", exige que te den el completo sin vienesa (ni mayonesa si eres vegano(a)) y disfruta de un rico completo libre de crueldad.

Como decía un antiguo proverbio:
"Quien quiere cambiar busca los medios; quien no lo quiere busca una disculpa."
...nuestra labor, es ayudarte a encontrar esos medios.

 

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